Emigraciones sefarditas

emigraciones sefarditas

En el año 1492 un edicto de los Reyes Católicos obligaba a los judios a convertirse al cristianismo o abandonar España. Muchos se conviritieron, según las crónicas, pero otros iniciaron la larga marcha hacia el exilio.

Los que se marcharon, que en un primer momento se establecieron en Portugal, Francia y el actual territorio de Marruecos, fundando poderosas y ricas comunidades sefardíes en las ciudades de Larache, Tetuán, Tánger, Argel y Orán. Más tarde se extendieron por los confines del Imperio Otomano y los Balcanes, donde llegarían a ser míticas las comunidades de Constantinopla, Sofía, Sarajevo, Belgrado, Jerusalén, Alejandría y el mismísimo El Cairo.

Científicos, escritores, comerciantes, artistas, creadores, artesanos, junto con todo un sinfín de profesiones y miembros de los distintos gremios tuvieron que emigrar de España para ir a fundar nuevas comunidades en otros lugares con el recuerdo de lo perdido para siempre, su antigua patria, Sefarad.


Referencias:
http://cvc.cervantes.es/artes/sefarad/cartografia/balcanes.htm